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Control legislativo entre cámarasCámara de DiputadosSenadoPL 454-2026-2031-CD

Ahora Nación impulsa una reforma constitucional para fortalecer el control de la Cámara de Diputados sobre las modificaciones del Senado, ante tensiones por el equilibrio legislativo.

La bancada Ahora Nación, liderada por el diputado Jair Manrique, presentó el Proyecto de Ley 454-2026-2031-CD, que busca modificar la Constitución para que toda reforma del Senado a iniciativas de la Cámara Baja deba ser reevaluada por esta última. La propuesta establece que, si la Cámara de Diputados insiste en su versión original tras las modificaciones del Senado, requiere obtener al menos tantos votos como los alcanzados por la versión senatorial —es decir, un número proporcionalmente equiparable o superior— para que la iniciativa siga adelante; de lo contrario, se aprueba la versión modificada por el Senado.

Dato clave: La iniciativa prevé que una propuesta rechazada por la Cámara de Diputados quede archivada para el periodo anual de sesiones, salvo que más de la mitad del número legal de diputados (66 de 130) lo autorice.

La iniciativa responde a una percepción de desequilibrio institucional, ya que la bancada considera que el Senado ha asumido atribuciones propias de la Cámara de Diputados en el ámbito legislativo, distorsionando la función constitucional de ambas cámaras. Este movimiento se enmarca en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo y la Cámara Baja, tras el retraso en el debate sobre las facultades legislativas solicitadas por el gobierno de Keiko Fujimori, quien ha señalado que “están poniendo a prueba su paciencia”.

Contexto

Análisis: expertos como el constitucionalista Erick Urbina advierten que este proyecto desnaturaliza el principio de bicameralidad, ya que el Senado no puede modificar iniciativas de forma que altere sustancialmente su contenido sin el consentimiento de la Cámara de Origen. Urbina recuerda que el Reglamento del Congreso ya limita esta facultad y que, en su opinión, este tipo de iniciativas solo alimentará disputas institucionales y desilusión ciudadana ante la lentitud legislativa. La propuesta llega en un momento delicado, tras la restauración del sistema bicameral en 2026, y pone en evidencia las dificultades para definir roles claros entre ambas cámaras.

¿Qué sigue?

El proyecto será analizado por la Comisión de Constitución y Reglamento antes de ser votado en primer debate. Si supera ese filtro, avanzará a una segunda votación en pleno, lo que exigirá apoyo de dos tercios del número legal de diputados (87 votos). Su aprobación no está asegurada, dada la oposición de sectores que consideran que profundiza la inestabilidad institucional en lugar de resolverla.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.