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Ubicación del incendio en Río Tambo CutivireniTshiapoTiboreniReserva AsháninkaDistrito de Río Tambo, Satipo, Junín

Más de mil hectáreas se han consumido en Junín por un incendio forestal que, tras diez días, sigue incontrolable y pone en riesgo a comunidades asháninkas en Río Tambo.

Un siniestro forestal que comenzó el 4 de octubre ha afectado al menos 1.000 hectáreas de bosques y cultivos en el distrito de Río Tambo, provincia de Satipo (Junín), con focos activos en Tincareni, Tarobeni, Cobeja, Saboroshari y Alto Cobeja. Según reportes oficiales, 11 viviendas resultaron dañadas, 50 familias asháninkas están directamente afectadas, y otros 60 grupos familiares en los anexos Tshiapo y Tiboreni han sido damnificados. Las autoridades locales y la Defensoría del Pueblo alertan sobre la incapacidad actual para contener las llamas debido a la escasez de personal especializado, recursos limitados y condiciones climáticas extremas, con temperaturas que alcanzan los 43°C.

Dato clave: La Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres de Río Tambo registra 60 grupos familiares damnificados y 25 personas afectadas en los anexos Tshiapo y Tiboreni.

La emergencia se agrava por la geografía accidentada de la Selva Central, que obliga a los brigadistas a realizar caminatas de varias horas para acceder a los puntos críticos. Aunque el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional desplegó inicialmente a diez efectivos militares el 13 de octero, la intensidad del fuego provocó agotamiento extremo y problemas respiratorios entre los primeros respondientes, lo que derivó en la retirada de bomberos voluntarios y colaboradores externos. La Defensoría del Pueblo exigió al Gobierno Regional de Junín —como responsable de la conducción en un nivel tres de emergencia— activar de inmediato la Plataforma Regional de Defensa Civil y reforzar la coordinación interinstitucional.

Contexto

Esta crisis se enmarca en una temporada de sequía prolongada en la Selva Central, donde los incendios forestales han aumentado en frecuencia e intensidad en los últimos años. La falta de capacitación especializada en manejo de fuego, así como la dispersión geográfica de las comunidades asháninkas, dificultan la respuesta coordinada. La amenaza no se limita a las viviendas: las llamas ponen en peligro la integridad de la Reserva Nacional Asháninka y el Parque Nacional Otishi, áreas protegidas de alta biodiversidad. Expertos ambientales advierten que, sin una intervención inmediata y con recursos adecuados, podrían perderse ecosistemas frágiles y hábitats clave de especies endémicas.

¿Qué sigue?

La Defensoría del Pueblo en Satipo exige al GORE Junín implementar un plan de respuesta integral que incluya el despliegue de bomberos forestales especializados, apoyo aéreo con helicópteros y la activación de la Plataforma Regional de Defensa Civil. Se prevé que, si no se estabiliza la situación en los próximos días, el número de damnificados y las pérdidas ambientales aumenten significativamente. Las comunidades afectadas reiteran su llamado a la solidaridad nacional para evitar desapariciones humanas y culturales.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.