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Distritos en riesgo hídrico por región PunoCuscoApurímacAyacucho397 distritos en riesgo muy alto

Más de 2.4 millones de personas y 2.5 millones de hectáreas agrícolas están en riesgo muy alto por déficit hídrico en 397 distritos del país para 2026-2027.

El Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED) alertó que 397 distritos enfrentarán un escenario de riesgo muy alto ante la escasez de agua durante los periodos de lluvias de 2026 y 2027. Las regiones con mayor concentración son Puno (100 distritos), Cusco (87), Apurímac (66), Ayacucho (53), Huancavelica (25), Junín (18), Pasco (10), Huánuco (17), Arequipa (9), Tacna (6), Áncash (2) y La Libertad (1). En total, 2’481,033 personas podrían verse afectadas, con impacto en 2.47 millones de hectáreas agrícolas, 8.02 millones de hectáreas de pastos y más de 9.7 millones de cabezas de ganado.

Dato clave: Puno y Cusco concentran el 44% de los distritos en riesgo muy alto, con 187 localidades combinadas.

La situación pone en peligro la seguridad hídrica de zonas rurales donde la ganadería —especialmente vacunos, ovinos y alpacas— constituye el principal sustento económico. El déficit hídrico no solo amenaza la producción agrícola, sino también la disponibilidad de agua para consumo humano y riego, incrementando la vulnerabilidad de comunidades ya expuestas a fenómenos climáticos extremos. El estudio de CENEPRED considera escenarios climáticos basados en proyecciones para los próximos dos años, destacando la necesidad de acciones preventivas coordinadas entre gobiernos regionales y locales.

Contexto

Análisis: La sequía progresiva en los Andes centrales y meridionales se agrava por el retroceso de los nevados, la disminución de la recarga de acuíferos y la creciente demanda hídrica. El Ministerio de Agricultura y Riego ya reportó caídas en la producción de papa, maíz y quinua en regiones como Ayacucho y Apurímac. Expertos advierten que sin inversiones en infraestructura hídrica, manejo de cuencas y adaptación agropecuaria, el déficit podría intensificarse en los próximos años, con efectos en la migración rural-urbana y la inseguridad alimentaria.

¿Qué sigue?

El CENEPRED recomienda activar planes de contingencia en los distritos catalogados como de alto riesgo, priorizando la implementación de sistemas de riego eficientes y la restauración de fuentes hídricas. Para finales de 2025 se prevé la actualización del estudio con datos actualizados de precipitación y nivel de embalses. La cooperación interinstitucional —con apoyo técnico y financiero del Estado— será clave para mitigar los impactos antes de que comience la próxima temporada de lluvias.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.