El ministro Luis Dyer alertó sobre un El Niño de magnitud histórica que comenzaría en noviembre y podría superar la capacidad de respuesta del sistema de salud, pese a la preparación de 30,000 albergues y limpieza de ríos.
El titular del Ministerio de Salud, Luis Dyer, advirtió que el fenómeno climático, que se extendería hasta abril del próximo año, representa un desafío sin precedentes en el país. Se han identificado 1.800 puntos críticos de riesgo, de los cuales se han intervenido 536; se han dispuesto 30,000 albergues en zonas del norte, especialmente para evacuaciones por inundaciones; y en Piura, la limpieza del río alcanzaría un 99,9%. Sin embargo, Dyer subrayó que incluso con estas acciones, los hospitales podrían desbordarse ante la magnitud de las emergencias, y que la sensación térmica podría llegar a 45 °C, aumentando el riesgo de golpes de calor en niños y adultos mayores.
Dato clave: El ministro aseguró que “cada silla vacía en la comisión del Congreso es una región que hoy se está desangrando”, tras 50 días de espera por las facultades legislativas necesarias para actuar con mayor celeridad.
La alerta se sustenta en análisis científicos que evalúan escenarios extremos, con caudales máximos de hasta 4,000 m³/s en ríos del norte, sin descartar desbordes. Paralelamente, se coordina con las Fuerzas Armadas el traslado aéreo y marítimo de medicamentos para evitar interrupciones en el abastecimiento si las vías terrestres se ven comprometidas. Dyer también criticó la lentitud del Legislativo, señalando que la ausencia de congresistas en la comisión encargada de evaluar las facultades excepcionales perjudica directamente a las regiones más vulnerables.
Contexto
El sector Salud enfrenta una doble presión: la sobrecarga por emergencias médicas derivadas de desastres naturales y el impacto del calor extremo en grupos vulnerables. La coordinación interinstitucional se ha intensificado, pero persisten limitaciones estructurales en infraestructura sanitaria y logística. La crítica al Congreso refleja tensiones institucionales que retrasan mecanismos de respuesta ágil, pese a que el Ejecutivo insiste en la urgencia de actuar con anticipación.
¿Qué sigue?
El Gobierno intensificará los operativos de evacuación y reforzará el monitoreo en los 536 puntos intervenidos, mientras avanza la preparación de albergues. La aprobación de las facultades legislativas sigue pendiente, y su demora podría limitar la eficacia de las acciones. Dyer reiteró que, sin estas herramientas, la respuesta será más lenta, aunque el Ejecutivo asegura que avanzará con los recursos disponibles.
📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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