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Falso 9 legislativoRenovación PopularGobierno oficialistaAcción táctica sin alianza formal

La bancada de Renovación Popular asume un rol clave en el Congreso al impulsar la delegación de facultades, actuando como “falso 9” al crear consensos y facilitar avances del oficialismo sin ser parte del gobierno.

En el debate sobre la delegación de facultades legislativas, Renovación Popular —con 15 diputados— logró presentar un texto sustitutorio antes que Juntos por el Perú, lideró la elaboración del consenso y movilizó apoyos para aprobar el proyecto, mientras la bancada fujimorista, con 37 escaños, llegó tarde y cometió errores en el Senado que retrasaron el proceso.

Dato clave: Renovación Popular presentó su propuesta sustitutoria una semana antes del predictamen de archivamiento de Juntos por el Perú, aprovechando el vacío estratégico del fujimorismo.

La fuerza celeste, bajo la conducción de Roxana Rocha, ha ganado relevancia no solo por su disciplina y gestión ágil, sino por su capacidad de jugar un rol intermediario: no es oficialista, pero sí aliada táctica en temas específicos. Esto contrasta con la falta de liderazgo claro en la bancada fujimorista, cuyos diputados se han mostrado descoordinados y con autogoles institucionales, como los errores en el Senado sobre la modificación de proyectos. El gobierno, enfrentado ya a oposiciones en Lima y en regiones como Cusco y Puno, debe manejar con cuidado su relación con Renovación Popular para no depender excesivamente de ella.

Contexto

La delegación de facultades es un mecanismo clave para agilizar la gestión legislativa del gobierno. Renovación Popular, al asumir un rol propositivo sin alinearse formalmente al Ejecutivo, ha logrado posicionarse como actor decisivo en el Congreso. Su postura crítica pero constructiva les permite presionar por concesiones sin comprometer su independencia política, algo que el fujimorismo no logra con su bancada fragmentada y sin una línea clara.

¿Qué sigue?

Si el pleno de Diputados aprueba la delegación de facultades, el oficialismo quedará en deuda con Renovación Popular, cuya influencia crecerá. La bancada celeste continuará ejerciendo presión en temas clave como seguridad y descentralización, mientras el gobierno intenta equilibrar sus intereses con los de una oposición regional en ascenso.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.