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Neutrinos y IA en la AntártidaAINeuralAPIDBUIML5.484 sensores bajo el hielo

El físico belga Francis Halzen, galardonado con el Nobel de Física 2024, reveló que ha aplicado inteligencia artificial desde los años 90, contribuyendo decisivamente a la detección de neutrinos cósmicos y a la identificación de la Vía Láctea como fuente de estas partículas.

Francis Halzen, de 82 años, recibió el premio por su liderazgo en el Observatorio de Neutrinos IceCube, instalado a 2.800 metros bajo la superficie antártica y compuesto por 5.484 sensores ópticos. En una rueda de prensa celebrada en Turín, destacó que ya en 1991 propuso el uso de redes neuronales para procesar datos de experimentos de física, y que, recientemente, estas herramientas de aprendizaje automático permitieron confirmar con certeza la procedencia galáctica de algunos neutrinos de alta energía.

Dato clave: “Solo recurriendo a las redes neuronales y técnicas de aprendizaje automático hemos empezado por fin a distinguir la Vía Láctea en nuestros datos, y ahora la hemos identificado con certeza”.

Halzen lideró un proyecto de 35 años y 250 millones de dólares, financiado por la Fundación Nacional para la Ciencia de EE.UU. (NSF), que transformó la astronomía de neutrinos al permitir observar fenómenos cósmicos extremos, como los agujeros negros supermasivos galácticos. Los neutrinos, partículas neutras y de masa casi nula, atraviesan la materia sin interactuar, lo que dificulta su detección: cada segundo, 65.000 millones de ellos procedentes del Sol atraviesan la uña de tu meñique. Su estudio ofrece pistas sobre los procesos más energéticos del universo.

Contexto

La distinción de Halzen subraya el valor de la investigación fundamental en un momento en que la ciencia enfrenta presiones presupuestarias y desafíos para securing financiamiento. Antonio Zoccoli, presidente del Instituto Italiano de Física Nuclear, calificó el reconocimiento como un recordatorio de que comprender nuestros orígenes requiere explorar lo más básico de la naturaleza. El propio Halzen bromeó sobre la dificultad actual de redactar proyectos para obtener apoyo, a pesar de haber visto su esfuerzo coronado tras décadas de trabajo.

¿Qué sigue?

El equipo de IceCube ahora busca capturar neutrinos de una supernova cercana, un evento que revolucionaría la astronomía multimodal. Halzen continúa investigando, mientras su legado inspira a nuevas generaciones a integrar IA y física de partículas. Su historia confirma que la innovación disruptiva muchas veces nace de la curiosidad pura, no de la búsqueda de premios.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.