Seleccione su idioma

Expansión de minería ilegal en Tambopata Oct 2025Jun 2026Sep 2026 (nuevas ha)Reserva Nacional Tambopata, Madre de Dios

Más de 200 operativos en Madre de Dios no detuvieron la expansión de la minería ilegal en la Reserva Nacional Tambopata, donde se detectaron 20 dragas y 18 campamentos en apenas 20 km recorridos.

En lo que va de 2025, las autoridades peruanas realizaron más de 200 operativos en la región de Madre de Dios, sin lograr contener la invasión de la minería ilegal en la Reserva Nacional Tambopata. Entre octubre de 2025 y junio de 2026, la superficie afectada creció de 600 a 1000 hectáreas, según datos de Margoth Quispe, directora de Global Conservation para Sudamérica. En una operación conjunta entre la Fiscalía y la Marina de Guerra del 24 al 27 de septiembre, se destruyeron al menos 100 dragas y 200 campamentos mineros, sin que se registraran detenciones.

Dato clave: En apenas 20 kilómetros de recorrido dentro de la reserva, se identificaron 20 dragas y 18 campamentos mineros activos.

La zona de reserva de Tambopata, considerada una de las más protegidas del Perú, está siendo invadida por operaciones mineras ilegales que usan dragas para extraer oro, dejando tras de sí lagunas de lodo, árboles talados y quemados, y campamentos completamente equipados. El fiscal Frank Almanza, coordinador nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental (FEMA), advirtió que la actividad no solo persiste, sino que se incrementa pese a los operativos. Sidney Novoa, de Conservación Amazónica, indicó que esta problemática ya afecta 11 de los 12 departamentos amazónicos del país.

Contexto

La minería ilegal en la Amazonía peruana ha escalado en los últimos años, impulsada por la alta demanda internacional de oro y la debilidad institucional en zonas remotas. Aunque el Estado ha desplegado fuerzas conjuntas y aumentado la presencia en puntos estratégicos como el puesto de control Yarinal del Sernanp, los equipos operan con rapidez, abandonando temporalmente los sitios ante la llegada de autoridades. Expertos como Quispe señalan que la deforestación reciente alcanzó seis hectáreas adicionales en cuestión de minutos desde Yarinal, lo que evidencia una estrategia de “ataque y huida” por parte de los mineros ilegales.

¿Qué sigue?

Las autoridades planean reforzar el monitoreo satelital y desplegar más patrullajes fluviales para interceptar el suministro de insumos clave como mercurio y maquinaria pesada. Sin embargo, sin una estrategia integral que combine seguridad, desarrollo alternativo para comunidades locales y fiscalización transversal, se prevé que la presión sobre Tambopata continúe creciendo en los próximos meses.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.