Tesla presentó su nuevo Roadster con capacidades de despegue vertical y aceleración extrema, desarrollado en colaboración con SpaceX y basado en tecnología de propulsión por aire comprimido.
El deportivo eléctrico fue mostrado este jueves en las instalaciones de pruebas de cohetes de SpaceX en McGregor, Texas, tras casi nueve años de retraso respecto al anuncio original de 2017. La demostración incluyó una maniobra en rampa invertida, una voltereta aérea y un aterrizaje controlado. Tesla lanzó tres variantes: Performance (0-100 km/h en 1.6 s), Thrust (menos de 0.9 s) y Rocket (0-100 km/h en 0.59 s y capacidad de vuelo), con una velocidad máxima prevista de 370 km/h y autonomía superior a 480 km.
Dato clave: El sistema de propulsión aérea utiliza aire comprimido a alta presión, no combustible tradicional, y fue diseñado conjuntamente por ingenieros de Tesla y SpaceX.
El Roadster representa un salto tecnológico inédito en la industria automotriz, al integrar sistemas aeroespaciales en un vehículo terrestre. Su desarrollo ha estado marcado por múltiples postergaciones, ya que Tesla priorizó otros modelos como el Model Y y el Cybertruck, así como programas de conducción autónoma y robots humanoides. El hecho de que el Roadster sea el único modelo de Tesla concebido para conducción manual a largo plazo contrasta con la estrategia actual de la empresa centrada en la automatización. No obstante, Elon Musk reconoció que no está “optimizado para la seguridad”, lo que genera dudas sobre su homologación para circular en vías públicas.
Contexto
Esta presentación refleja la ambición de Elon Musk por fusionar sectores: automotriz, aeroespacial y energía. La colaboración con SpaceX subraya la sinergia entre sus empresas, aunque también evidencia los riesgos de innovar en límites extremos. Expertos cuestionan la viabilidad comercial y regulatoria del vehículo, dado que los estándares de seguridad automotriz globales no están diseñados para unidades con capacidades de despegue vertical. La industria observa con interés si Tesla logrará superar sus históricos retrasos y entregar un producto tan ambicioso en 2028, año previsto para su producción.
¿Qué sigue?
Tesla aún no ha revelado los precios definitivos ni los plazos concretos de entrega, aunque espera iniciar la producción en 2028. Se anticipan más demostraciones técnicas y posibles pedidos con reserva, típico del modelo de lanzamiento de Tesla. Si bien el Roadster parece más un prototipo de alta tecnología que un vehículo de uso cotidiano, su desarrollo podría impulsar innovaciones en suspensión activa, sistemas de adherencia y propulsión compacta para futuros modelos eléctricos de alto rendimiento.
📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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