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Desnaturalización de Convenios de Prácticas1Actividades ajenas a la carrera2Responsabilidades de trabajador fijo3Jornada excedida4Subvención bajo RMV5Plazo superadoRiesgo de contratación en planilla

La Sunafil puede ordenar la contratación en planilla de practicantes cuyos convenios se desnaturalicen por incumplir la Ley N.° 28518, especialmente si realizan labores propias de trabajadores estables.

Según analistas laborales citados por Diario Gestión, los casos que podrían derivar en esta medida incluyen: cuando los practicantes realizan actividades ajenas a su formación académica, asumen responsabilidades propias de empleados fijos, superan el plazo máximo legal (12 meses tras egresar), exceden la jornada permitida (30 horas semanales en preprofesionales y 48 en profesionales), o reciben una subvención inferior a la Remuneración Mínima Vital (RMV), actualmente S/ 1,230 mensuales y que ascenderá a S/ 1,300 en 2025.

Dato clave: La RMV para practicantes no puede ser menor a S/ 1,230 desde octubre de 2024, y su incumplimiento es uno de los factores que pueden desnaturalizar el convenio.

La regulación vigente establece que los convenios de prácticas son regímenes excepcionales de modalidades formativas, no contratos de trabajo. Expertos como Aymé Límaco, asociada principal de + Laboral, y Julio Palomino, abogado laboralista, destacan que la desnaturalización ocurre cuando la empresa asigna al practicante funciones de liderazgo, metas individuales o responsabilidades operativas, lo que altera su propósito educativo. Además, advierten que incluso si inicialmente se cumple la normativa, el otorgamiento progresivo de tareas propias de trabajadores estables puede derivar en sanciones por parte de la Sunafil, incluyendo multas y la obligación de incorporar al practicante a la planilla a plazo indeterminado.

Contexto

Análisis: Esta situación refleja una práctica común en el mercado laboral peruano, según Palomino, donde empresas utilizan los convenios de prácticas como mecanismos para evitar obligaciones laborales. Esto genera riesgos legales y financieros, especialmente en un escenario de fiscalización creciente. La normativa busca proteger la calidad formativa de las prácticas, no sustituirlas por empleos informales. La falta de mentores capacitados y la ausencia de seguimiento académico agravían el problema, poniendo en jaque tanto a los estudiantes como a las instituciones educativas.

¿Qué sigue?

Se espera que la Sunafil intensifique las inspecciones en sectores con alta rotación de practicantes, como administración, derecho y administración de empresas. Las empresas deben revisar sus convenios y ajustar sus modelos de prácticas para evitar sanciones. Asimismo, los estudiantes deben conocer sus derechos y exigir que sus prácticas cumplan con los fines formativos establecidos por ley.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.