Dos personas fallecieron por ahogamiento en Corrientes tras intentar trasladar ganado ante la crecida del Paraná, con más de 800 evacuados en la provincia y alertas en varias regiones del noreste argentino.
Los decesos ocurrieron el lunes en la provincia de Corrientes, cuando dos trabajadores rurales murieron mientras movilizaban ganado entre islas del río Paraná, según confirmó el director de Defensa Civil provincial, Bruno Lovinson, a la AFP. Hasta esa fecha, más de 800 personas habían sido evacuadas en Corrientes debido a las intensas precipitaciones asociadas al Fenómeno El Niño, que también afecta a Misiones, Chaco y Entre Ríos, así como a Paraguay, donde cerca de 1.000 familias fueron desalojadas en Ciudad del Este.
Dato clave: En las Cataratas del Iguazú, el caudal del río Iguazú se multiplicó por diez respecto al promedio habitual, provocando el cierre preventivo de las pasarelas hacia la Garganta del Diablo desde agosto.
La Agencia Federal de Emergencias (AFE), enmarcada en el Plan ENOS, coordina monitoreo y acciones con Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y autoridades provinciales. En Corrientes, localidades como Capital, Paso de la Patria e Itatí permanecen en etapa de evacuación, mientras que Goya y Bella Vista están en alerta. En Entre Ríos, la emergencia hídrica se mantiene desde agosto, y en Chaco se emitió alerta roja para zonas fuera de los sistemas de protección contra inundaciones.
Contexto
El Fenómeno El Niño, caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, está alterando los patrones climáticos regionales desde mediados de 2023, intensificando lluvias en el cono sur de Sudamérica. Las autoridades advierten que esta situación podría prolongarse hasta principios de 2024, aumentando el riesgo de nuevas crecidas y afectando sectores vulnerables, especialmente en áreas rurales donde la infraestructura de drenaje es limitada. La Cooperación Federal ha desplegado recursos logísticos y humanos para asistencia inmediata, pero persisten preocupaciones por el impacto en la producción agropecuaria y la seguridad hídrica a mediano plazo.
¿Qué sigue?
Las autoridades anticipan que los niveles de los ríos Paraná y Uruguay continuarán elevados al menos hasta finales de año, lo que exigirá una respuesta prolongada de emergencia. Se prevé un monitoreo intensificado y evaluaciones de daños para activar subsidios y reconstrucción de infraestructura básica. A largo plazo, se reforzarán los planes de prevención y adaptación climática en las provincias del Litoral, con énfasis en sistemas de alerta temprana y mejora de defensas ribereñas.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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