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Riesgo El Niño y obras paralizadas Obras en ejecuciónObras paralizadas52% probabilidad de evento extremo

El CADE Escolar 2026 reunió a 516 estudiantes para debatir ciudadanía; la selección peruana de fútbol vive su peor crisis estructural en años; y ante el 52% de probabilidad de El Niño extremo, 926 obras preventivas siguen paralizadas.

Este lunes 12 de octubre, el CADE Escolar 2026, organizado por IPAE - Acción Empresarial en el colegio San Agustín, congregó a 516 adolescentes de cuarto y quinto de secundaria, seleccionados por su desempeño académico y compromiso social. Entre los ponentes destacaron Dhamaris Alarcón, medallista olímpica de matemáticas; Rodrigo Figari, campeón nacional de debate; y Gianina Flores, empresaria que superó barreras de origen. Mientras tanto, la selección peruana de fútbol acumula solo seis goles en 16 partidos de eliminatorias y 13 encuentros consecutivos recibiendo goles, evidenciando una crisis profunda más allá de lo táctico: se trata de una falla sistémica en el desarrollo de divisiones menores y la gestión institucional.

Dato clave: Solo el 17% de los 536 puntos críticos identificados por el IPE cuenta con obras de prevención en ejecución, mientras 926 proyectos de mitigación permanecen paralizados o abandonados.

La situación futbolística refleja una desatención prolongada: durante años, la Federación Peruana de Fútbol y los clubes priorizaron resultados inmediatos sobre la formación de base, lo que hoy se traduce en una plantilla sobredipendiente de tres jugadores de 36 años. Paralelamente, el riesgo climático se agudiza: según el IPE, la probabilidad de un fenómeno El Niño extremo alcanza el 52%, con temperaturas marinas récord no vistas en casi medio siglo. Sin embargo, la parálisis de obras clave —como sistemas de drenaje, defensas ribereñas y saneamiento básico— pone en jaque a Lima y el norte del país, especialmente ante la inminente temporada de lluvias.

Contexto

La crisis del fútbol peruano no es coyuntural: es el resultado de una falta de continuidad en políticas de formación, transparencia en la gestión y coordinación entre actores clave. En materia climática, la inacción se debe también a la burocracia, la falta de coordinación interinstitucional y el temor a cambios de autoridad en enero, lo que genera una peligrosa parálisis estratégica. Mientras los adolescentes del CADE Escolar proponen soluciones basadas en el diálogo y la responsabilidad, las instituciones públicas y deportivas siguen sin asumir sus compromisos con el futuro.

¿Qué sigue?

El Ejecutivo debe destrabar urgentemente las obras de prevención antes del cambio de gobierno en enero, coordinando con gobiernos regionales y locales para asegurar su continuidad. En el fútbol, se requiere una reforma profunda que priorice la formación de menores, la transparencia institucional y una nueva gobernanza. Mientras tanto, los jóvenes convocados por CADE Escolar representan una esperanza: su compromiso y pensamiento crítico podrían ser la base para reconstruir la confianza en las instituciones.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.