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Participación laboral femenina tras maternidad82Antes del 1er hijo651 año después523 años485 años457 años4110 años↓ 41% a los 10 años

El retraso en la maternidad, motivado por la mayor escolaridad femenina y la baja retención laboral tras el primer hijo, amenaza la productividad económica del Perú antes de que cierre la ventana demográfica.

Según estudios de las universidades de Princeton y Londres, el 40% de las mujeres peruanas deja de trabajar tras el nacimiento de su primer hijo, y una décima parte de ellas aún no ha regresado al mercado laboral diez años después. En el país, el 54% de los egresados universitarios son mujeres y el 62% de las mujeres en edad productiva tiene un empleo remunerado, lo que refleja una creciente inserción profesional, aunque con altos niveles de abandono tras la maternidad.

Dato clave: El 41% de las mujeres que abandonan el empleo tras tener su primer hijo no ha retornado al mercado laboral una década después.

Esta situación se enmarca en una transformación social profunda: las mujeres peruanas están postergando la maternidad para consolidar su desarrollo profesional, pero los sistemas laborales actuales no las apoyan para conciliar carrera y crianza. La brecha salarial, que alcanza el 25% según el Instituto Peruano de Economía (IPE), refuerza las desigualdades estructurales. Además, la carga no remunerada de cuidados sigue recaendo desproporcionadamente en las mujeres, lo que dificulta su permanencia en el mercado laboral.

Contexto

La baja fecundidad y la salida temprana del empleo femenino no son solo problemas sociales: impactan directamente en la productividad y en la sostenibilidad del sistema de pensiones. Con una población en proceso de envejecimiento acelerado, el Perú necesita maximizar la participación laboral de su fuerza trabajadora, especialmente de las mujeres, cuya educación y capacitación representan una inversión estratégica. Sin políticas públicas que faciliten la conciliación entre vida laboral y familiar —como guarderías accesibles, modalidades de trabajo flexible y licencias parentales compartidas—, se perderá una oportunidad histórica de impulsar el desarrollo económico.

¿Qué sigue?

El país debe priorizar reformas laborales y de protección social que mantengan a las mujeres en el mercado laboral tras la maternidad. Cerrar la brecha salarial, ampliar el acceso a servicios de cuidado infantil y promover la corresponsabilidad parental son pasos urgentes. Si no se actúa pronto, el Perú enfrentará una doble crisis: la pérdida de talento femenino y un envejecimiento poblacional prematuro que socavará su crecimiento.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.