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Oposición fragmentadaJuntos por el PerúAliados que sedistancianFacultades y censura en el Congreso

La bancada de Juntos por el Perú enfrenta un aislamiento creciente tras ser rechazada en sus intentos de censurar al ministro César Astudillo y de obtener facultades legislativas extraordinarias, tras negarse a dialogar con argumentos sustantivos.

En los últimos días, la propuesta del Ejecutivo para otorgar facultades extraordinarias a la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados fue rechazada por amplia mayoría, y la moción de censura contra el ministro del Interior, César Astudillo, perdió viabilidad tras retirarse tres firmas, lo que impidió cumplir con el quórum de dos tercios exigido por la Constitución.

Dato clave: La moción de censura requiere el voto favorable de al menos 52 diputados (dos tercios de 78 escaños activos), pero finalmente solo logró 38 apoyos.

La postura inflexible de Juntos por el Perú —que presentó 66 iniciativas como condición previa para ceder— no solo fue rechazada por bancadas que antes eran aliadas, como Obras, Buen Gobierno y Ahora Nación, sino que también generó una fractura interna en la oposición. Figuras clave como Alfonso López Chau (Ahora Nación) y Harvey Colchado, así como la bancada de Obras —tras una llamada de atención de su fundador Ricardo Belmont—, optaron por no respaldar la estrategia de bloqueo total. Incluso el Partido del Buen Gobierno, inicialmente a favor de la censura, cambió su posición tras una reunión con Astudillo.

Contexto

La situación refleja una profunda desconfianza hacia una oposición percibida como radical y sin propuestas constructivas. El Ejecutivo, a menos de 100 días de gestión, ha logrado capitalizar esta división para reforzar su posición negociadora. No obstante, la falta de un marco de entendimiento entre Poder Ejecutivo y Legislativo sigue obstaculizando avances clave en temas como seguridad y reforma del Estado. La presión ciudadana y la percepción de inestabilidad institucional añaden urgencia a la necesidad de un diálogo productivo.

¿Qué sigue?

La Comisión de Constitución analizará un texto sustitutorio que podría recuperar parte de las facultades solicitadas, siempre que haya disposición al consenso. El Gobierno tiene ahora una ventana para proponer acuerdos concretos, mientras la oposición moderada busca distanciarse de la imagen de obstrucción. Si no se abren canales efectivos, el estancamiento legislativo podría afectar la gobernabilidad y la confianza en las instituciones.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.