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De la geología a la genómica1Recursosnaturales2IA y edicióngenómica3Sustitutossintéticos4Nuevas ventajascomparativasCambio de paradigma productivo

El auge de la inteligencia artificial no solo amenaza empleos, sino la base misma de la economía peruana, cuya ventaja comparativa —recursos naturales— podría volverse obsoleta frente a innovaciones tecnológicas.

En lo que va de 2024, más de 123.000 puestos de trabajo se han eliminado en Estados Unidos por automatización impulsada por IA, según datos oficiales. El Fondo Monetario Internacional advierte que, a nivel global, al menos el 40 % de los empleos enfrentan un alto riesgo de transformación o desplazamiento por estas tecnologías. Pero más allá del impacto laboral, Perú enfrenta una amenaza sistémica: su modelo exportador, centrado en commodities como el cobre, el oro y el agro no tradicional, podría perder competitividad si no se adapta a los nuevos paradigmas tecnológicos.

Dato clave: Plataformas como SEEDesign de Inari Agriculture usan IA y edición genómica para crear cultivos que rinden igual con un 40 % menos de agua, incluso en climas distintos a sus orígenes.

La historia económica del Perú está ligada a la explotación de sus recursos naturales, una ventaja comparativa que se ha mantenido por siglos. Sin embargo, la IA ya está transformando sectores clave: en agro, permite diseñar semillas adaptadas a condiciones extremas; en materiales, el proyecto GNoME de DeepMind ha descubierto más de 2,2 millones de nuevas estructuras cristalinas, incluyendo compuestos que podrían igualar o superar al cobre en conductividad. Laboratorios como los de Northwestern y IBM ya han identificado con IA materiales capaces de reemplazar al cobre en circuitos nanométricos. Esto implica que lo que antes era exclusivo de ciertos territorios —geología, clima, biodiversidad— puede replicarse sintéticamente, desdibujando las ventajas tradicionales de países como el Perú.

Contexto

La economía peruana depende en más del 60 % de sus ingresos por exportaciones mineras y agropecuarias. Sin embargo, la innovación tecnológica está acelerando la creación de sustitutos y procesos que reducen la dependencia de insumos naturales. Expertos en política industrial advierten que sin una reorientación estratégica hacia sectores de mayor valor agregado —como biotecnología aplicada, manufactura avanzada o servicios digitales—, el país corre el riesgo de quedar atrapado en una “obsolescencia territorial”, donde su riqueza natural pierda valor relativo frente a innovaciones reproducibles a escala global. Las reacciones institucionales han sido lentas: aún no existe una hoja de ruta clara para integrar la IA en la transformación productiva.

¿Qué sigue?

Es urgente impulsar una agenda nacional de innovación que vincule universidades, sector privado y Estado para desarrollar capacidades en inteligencia artificial aplicada a la producción sostenible. La ventaja competitiva del futuro no será el recurso, sino la capacidad de generar conocimiento y transformarlo en soluciones escalables. Si Perú no actúa ahora, no solo correrá el riesgo de perder mercado, sino de ver desmantelada su base económica.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.