Select your language

Renatto Cafferata Centeno, peruano de 38 años, cumple 30 años de prisión por el asesinato de su pareja, Rosario Castedo, ocurrido en Santa Cruz de la Sierra el 15 de enero de 2011.

El 1 de noviembre de 2012, el Juzgado Quinto de Sentencia de Santa Cruz lo condenó por el crimen cometido en su residencia del barrio Alihuatá, tras una investigación basada en testimonios vecinales. Según la fiscalía, Cafferata lo cometió sin motivo aparente, aunque la defensa cuestionó la solidez de las pruebas, especialmente ante la ausencia de móviles claros y la presencia de sospechosos alternativos.

Dato clave: El cadáver de Castedo presentó nueve puñaladas, incluyendo dos en el tórax de 12 y 11 cm, y una en el cuello de 7 cm, mientras que su mano izquierda mostraba cortes defensivos.

Los testimonios de Danelio Vargas y su esposa María Spinato —quienes aseguraron haber escuchado gritos y observado a Cafferata con sangre en la ropa y escoriaciones en el cuello— fueron determinantes para la sentencia. Spinato también indicó que Castedo le había confesado su intención de terminar la relación por los celos de Cafferata. No obstante, el acusado reveló que el día del crimen había visto a dos hombres brasileños en la casa de su pareja, quienes según ella habían ido a cobrar una deuda pendiente a su exconcubino, José Flores Santos, preso en Brasil desde 2010 por tráfico de drogas. La policía no investigó a estos sospechosos hasta cinco meses después del crimen.

Contexto

El caso generó polémica en Bolivia y Perú por las dudas sobre la integridad de la investigación y la posibilidad de que se hubiera descartado prematuramente otra línea de investigación. Organismos de derechos humanos cuestionaron la dependencia excesiva en testimonios circunstanciales y la falta de análisis forense exhaustivo del lugar del crimen. A la fecha, Cafferata mantiene su inocencia y su abogado ha presentado recursos legales para reabrir el caso.

¿Qué sigue?

Su equipo jurídico busca recursos de revisión ante instancias superiores, apoyándose en nuevas pericias y en el testimonio de testigos que podrían corroborar la presencia de los hombres brasileños. Si no logran revertir la sentencia, podrían recurrir a instancias internacionales, tras agotar la vía nacional.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.