El Perú asumirá la presidencia pro tempore de la RANDOT de la OEA en 2026, tras ser elegido por unanimidad en octubre de 2024, con un enfoque en cooperación transnacional contra redes criminales.
La Cancillería peruana confirmó que el país fue designado presidente del Mecanismo de Reuniones de Autoridades Nacionales en Materia de Delincuencia Organizada Transnacional (RANDOT) de la Organización de los Estados Americanos para el período 2026–2028. La decisión se tomó el 14 de octubre pasado durante la Quinta Reunión del foro hemisférico, tras una propuesta conjunta de Ecuador y Paraguay. El canciller Carlos Espá agradeció el respaldo unánime de los Estados miembros y reconoció la gestión de Argentina, país que culminó su liderazgo en la instancia.
Dato clave: La RANDOT es el principal foro político de la OEA dedicado a coordinar políticas regionales contra la delincuencia transnacional, con sesiones cada dos años y presidencia rotativa entre los 35 Estados miembros.
La elección refuerza el compromiso del Perú con el multilateralismo y el fortalecimiento del Estado de derecho en la región. Las autoridades peruanas enfatizaron que desafíos como la extorsión, el narcotráfico, la minería ilegal, la trata de personas y el tráfico ilícito de armas exigen respuestas coordinadas a nivel continental. Para su gestión, el país priorizará el intercambio oportuno de información policial y judicial, la inteligencia financiera y la recuperación efectiva de activos vinculados a actividades delictivas. La estrategia busca traducir los acuerdos diplomáticos en acciones concretas que protejan a la ciudadanía.
Contexto
La RANDOT, creada en 2011, funciona como el espacio técnico-político de la OEA para desarrollar recomendaciones estratégicas frente a las mafias internacionales. Su estructura rotativa permite que países de distinta procedencia geográfica y capacidad institucional lideren la agenda continental. La designación peruana ocurre en un momento de creciente preocupación por la sofisticación de las redes criminales transnacionales, que operan con mayor integración entre América del Sur, Centroamérica y el Caribe. La cancillería señaló que la presidencia permitirá posicionar en la agenda regional temas como la protección de infraestructura crítica y la lucha contra la corrupción vinculada al crimen organizado.
¿Qué sigue?
El Perú iniciará en 2025 una etapa de preparación técnica con los países miembros para definir la agenda de trabajo de los próximos tres años. Se prevé convocar una reunión ministerial en 2026, año en que asumirá formalmente la presidencia, y coordinar acciones concretas en materia de extradición, inteligencia financiera y capacitación institucional. Esta gestión representa una oportunidad para que el país demuestre su capacidad de liderazgo en seguridad regional y reafirme su vocación de colaboración multilateral.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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