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Recursos Estratégicos de América Latina Triángulo del LitioReservas de CobreZona PetroleraTierras RarasReservas clave frente a la competencia global

El Escudo de las Américas, lanzado por EE.UU. en marzo de 2026, sería una iniciativa de seguridad que, según analistas, encubre un interés estratégico en los recursos naturales de América Latina, especialmente litio, cobre y petróleo.

En marzo de 2026, el entonces presidente Donald Trump presentó el Escudo de las Américas, una alianza regional presentada como mecanismo para combatir el narcotráfico y el crimen organizado transnacional. Doce naciones —Argentina, Bolivia, Chile (como observador inicial), Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Trinidad y Tobago— se unieron a la propuesta; Chile formalizó su adhesión en septiembre del mismo año.

Dato clave: El Triángulo del litio —conformado por Argentina, Bolivia y Chile— alberga más del 50% de las reservas mundiales de este mineral, clave para baterías de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético.

Analistas como Estenssoro señalan que, más allá de la seguridad, la iniciativa busca asegurar el acceso a recursos estratégicos frente a la competencia con China, país que ya es el principal comprador de cobre de Chile y Perú —los primeros y terceros productores globales, respectivamente—. La región posee vastos depósitos de tierras raras, litio, cobre, petróleo (destacando las reservas venezolanas) y recursos hídricos y forestales, esenciales para la transición energética y digital.

Contexto

Análisis: La iniciativa se enmarca en una estrategia estadounidense de reafirmación hegemónica ante el declive relativo de su poder global. Expertos interpretan que EE.UU. busca prevenir que los recursos críticos de América Latina terminen bajo influencia china, especialmente en sectores como minería y energía limpia. Las declaraciones de funcionarios y el ritmo de acuerdos bilaterales en materia de cadenas de suministro mineral sugieren una coordinación creciente, aunque con resistencias diplomáticas en algunos países de la región.

¿Qué sigue?

Se prevé que EE.UU. profundice acuerdos de cooperación minera y de infraestructura logística para el transporte de minerales críticos. Países como Argentina y Colombia, con potencial emergente en cobre, podrían convertirse en socios estratégicos. Sin embargo, la sostenibilidad de la iniciativa dependerá de la confianza regional y de la capacidad de EE.UU. para ofrecer alternativas concretas de inversión y transferencia tecnológica, no solo seguridad.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.