Un geoglifo inédito hallado en Google Earth en la Cordillera del Tigre (Argentina), a más de 3.000 metros de altura, podría datar del periodo incaico y será investigado en diciembre por un equipo hispano-argentino.
El descubrimiento lo realizó el andinista Carlos Gobbi en mayo de 2025, al revisar imágenes satelitales. Tras dos intentos infructuosos, logró acceder al sitio en febrero de este año tras una caminata de cuatro días sin conexión. La estructura, compuesta por pasillos de hasta 30 metros y un montículo de piedras apiladas, fue documentada fotográficamente y luego analizada por la arqueóloga Cristina Prieto-Olavarría (IANIGLA-CONICET) y el codirector Horacio Chiavazza (Universidad Nacional de Cuyo), quienes confirmaron su carácter único en la región de Mendoza.
Dato clave: Se trata del primer hallazgo de su tipo en la zona de Mendoza, sin antecedentes en registros académicos ni publicaciones previas.
El proyecto Arqueondes, en el que colaboran especialistas de Argentina, España y Perú, busca entender cómo los pueblos andinos transformaron el paisaje de alta montaña y cómo los procesos históricos moldearon su entorno. Aunque aún no se puede determinar con certeza su fecha de construcción, la hipótesis más plausible apunta al periodo incaico (siglos XV–XVI), dada su ubicación estratégica y su posible función ritual o logística, como campamento estacional o hito ceremonial vinculado a la cosmovisión andina. Los expertos consideran que su estudio podría arrojar luz sobre la expansión incaica hacia el noroeste argentino y la organización del espacio sagrado en la cordillera.
Contexto
Este hallazgo reaviva el interés académico por los geoglifos andinos, ya conocidos en Perú y Chile, pero escasos en el norte de Argentina. Su posible conexión con el Tawantinsuyo —más allá de la cronología— sugiere una red de rutas y marcadores territoriales más extensa de lo imaginado. La comunidad científica ha mostrado entusiasmo por la oportunidad de explorar un sitio en condiciones extremas, con potencial para reinterpretar los límites geográficos y simbólicos del imperio incaico.
¿Qué sigue?
Una expedición programada para diciembre de este año realizará prospecciones in situ mediante drones, teledetección, geoquímica y estudios arqueológicos de campo. Se espera recopilar data cerámica, sedimentológica y estratigráfica para datar con precisión la construcción y determinar su función exacta. Si se confirma su vinculación incaica, el sitio podría convertirse en un referente clave para entender la adaptación territorial de los incas en ambientes de alta montaña.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
Español
English (United Kingdom)