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Elección de almohada ideal1Posición desueño2Tipo de colchón3Medidascorporales4AjustepersonalizadoGuía práctica para salud cervical

Un fisioterapeuta especialista en salud postural recomienda elegir la almohada según la posición de sueño y el tipo de colchón para prevenir dolores cervicales.

El doctor Chris McCarthy, profesor asociado de la Escuela de Fisioterapia de Manchester y reconocido fisioterapeuta, señala que la elección de la almohada debe adaptarse a tres patrones principales: dormir de lado, boca arriba o boca abajo, siendo este último el menos recomendado por generar tensión prolongada en el cuello.

Dato clave: Según McCarthy, quienes duermen de lado con hombros anchos y en colchones firmes requieren almohadas más gruesas, mientras que en colchones blandos basta con una más delgada, ya que el hombro se hunde más.

McCarthy enfatiza que una almohada inadecuada no solo afecta la calidad del descanso, sino que puede provocar contracturas, irritación muscular o incluso lesiones crónicas en la columna cervical. La clave radica en mantener la alineación neutral de la cabeza, cuello y espalda durante el sueño. Para quienes duermen boca arriba, la altura ideal depende del grado de curvatura natural de la parte superior de la columna, que tiende a aumentar con la edad. En este caso, una almohada demasiado plana no ofrece el soporte necesario, mientras que una demasiado alta provoca hiperextensión. En el caso de los dormidores laterales, el ancho de los hombros y la firmeza del colchón son factores determinantes: un colchón blando permite mayor hundimiento, por lo que se necesita menos altura en la almohada para compensar.

Contexto

Análisis: La industria del sueño ofrece una amplia gama de almohadas comercializadas como anatómicas, ergonómicas u ortopédicas, aunque McCarthy advierte que la evidencia científica que respalda su eficacia es limitada y poco concluyente. Sin embargo, sí existe consenso en que una almohada con una zona delantera ligeramente más elevada puede ayudar a quienes duermen de lado, ya que favorece el alineamiento cervical. El experto sugiere una solución práctica y accesible: usar una toalla doblada como ajustador temporal para probar alturas antes de adquirir una nueva almohada definitiva.

¿Qué sigue?

McCarthy recomienda realizar una autoevaluación durante la noche: si al despertar sientes rigidez cervical, entumecimiento en brazos o dolores de cabeza matutinos, es probable que tu almohada no esté cumpliendo su función. La próxima vez que compres una, prioriza la funcionalidad sobre el diseño, y no dudes en probarla en el mismo colchón donde la usarás. Un buen descanso comienza con un apoyo adecuado desde la cabeza hasta la base de la columna.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.