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Homoquiralidad molecular1Molécula quiral2Forma L (aminoácidos)3Forma D (azúcares)4Selección natural5Síntesis controladaDe la molécula a la vida: el camino de la selección quirales

El Nobel de Química 2024 reconoce a Henri B. Kagan y Kenso Soai por descifrar el origen de la homoquiralidad, fenómeno clave en la vida y la farmacología.

Este miércoles, la Real Academia de las Ciencias Sueca otorgó el Premio Nobel de Química al francés Henri B. Kagan y al japonés Kenso Soai por resolver un enigma centenario: por qué los seres vivos seleccionan exclusivamente una de las dos formas quirales —izquierda o derecha— de ciertas moléculas esenciales, como los aminoácidos L y los azúcares D.

Dato clave: En la naturaleza, los organismos usan únicamente una de las dos formas especulares de los aminoácidos (L) y los azúcares (D); la otra forma, aunque químicamente idéntica, es prácticamente ausente en los sistemas biológicos.

La homoquiralidad —del griego *homo*, mismo, y *cheir*, mano— describe esta preferencia universal por una sola “mano” molecular. Aunque en el laboratorio los químicos obtenían siempre mezclas equilibradas (50-50) de ambas formas, la vida solo emplea una. Este sesgo es crucial: en el desarrollo farmacéutico, una versión quirales puede ser terapéutica mientras su enantiómero resulta ineficaz o incluso tóxica. Los trabajos pioneros de Kagan sobre catalisis asimétrica y los experimentos de Soai con reacciones autocatalíticas quirales sentaron las bases para comprender cómo se origina esta asimetría y cómo replicarla en síntesis controlada.

Contexto

Análisis: Implicaciones, reacciones, situación del sector.

La investigación de Kagan y Soai no solo responde a una pregunta fundamental sobre el origen de la vida, sino que tiene aplicaciones prácticas inmediatas. Como señala Peter Somfai, miembro de la academia sueca, la capacidad de sintetizar selectivamente una sola forma quirales es esencial para el diseño de fármacos seguros. Expertos como Saúl Alberca Manzano (Universidad de Sevilla) destacan que el premio reconoce una labor de décadas que resuelve un misterio central de la química orgánica: por qué la naturaleza elige una sola quiralidad entre dos posibilidades equivalentes energéticamente. Para Raquel Pérez Herrera (ISQCH, Unizar-CSIC), este reconocimiento subraya el impacto transformador de la ciencia básica en sectores como la medicina y la industria química.

¿Qué sigue?

Los hallazgos abren nuevas vías para diseñar catalizadores más eficientes y sostenibles, así como para explorar el origen astrobiológico de la vida en otros planetas. Científicos ahora pueden abordar con mayor precisión la síntesis de moléculas quirales, acelerando el desarrollo de nuevos tratamientos. Además, se intensificarán los estudios sobre cómo se estableció esta asimetría en la Tierra primitiva, vinculando química, biología y astrofísica.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.