El Estado declaró emergencia en 707 distritos de 17 regiones por riesgo inminente de déficit hídrico en la temporada de lluvias 2026-2027, tras detectar caídas sostenidas en embalses y señales de El Niño.
Mediante el Decreto Supremo N.º 140-2026-PCM, publicado el 11 de octubre en El Peruano, el Ejecutivo activó una medida de 60 días calendario para permitir acciones extraordinarias ante la amenaza hídrica. La declaratoria, respaldada por informes técnicos del Indeci, Senamhi, ANA, Cenepred y Enfen, abarca territorios con riesgo muy alto de escasez, impactando directamente a sectores como la agricultura, ganadería y abastecimiento urbano.
Dato clave: Seis instituciones técnicas coincidieron en una alta probabilidad de déficit hídrico durante el periodo 2026-2027, impulsada por la reducción de caudales y el avance de El Niño en el Pacífico central.
La situación se agravó por la sobrecarga en la capacidad de respuesta de los gobiernos regionales, lo que justificó la intervención directa del gobierno nacional. Los distritos afectados incluyen zonas clave como Arequipa, Cusco, Junín, Loreto, Puno y Tacna, donde ya se observan niveles críticos en reservorios y fuentes superficiales. Esta medida no solo busca mitigar riesgos inmediatos, sino también coordinar acciones multisectoriales para salvaguardar el acceso al agua, la salud pública y la estabilidad económica regional.
Contexto
Análisis: La declaratoria refleja una tendencia preocupante en la gestión hídrica nacional, con sequías recurrentes y menor acumulación de agua en embalses durante los últimos años. La intervención multisectoral —con participación de Salud, Educación, Desarrollo Agrario y otros— subraya la magnitud del desafío. Expertos advierten que, sin acciones coordinadas, la crisis podría profundizarse, afectando la producción alimentaria y aumentando los conflictos por el recurso hídrico en zonas urbanas y rurales.
¿Qué sigue?
El Indeci realizará seguimiento mensual y rendirá cuentas a la PCM al finalizar los 60 días. Las entidades involucradas deben ejecutar obras provisionales de captación, distribución y conservación de suelos, priorizando comunidades vulnerables. A largo plazo, esta emergencia reafirma la urgencia de fortalecer la infraestructura hídrica y adaptar las políticas climáticas a la nueva normalidad hídrica del país.
📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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