Ataques hutíes al aeropuerto de Riad el 10 y 11 de octubre dejaron 14 muertos y más de 320 heridos, revelando vulnerabilidades en las defensas antiaéreas saudíes pese a su inversión multimillonaria en sistemas como el Patriot y THAAD.
El Aeropuerto Internacional Rey Khalid sufrió dos oleadas de ataques con proyectiles lanzados desde Yemen, generando un saldo final de 13 fallecidos y 309 heridos en el primer impacto, y una víctima mortal más 11 heridos en el segundo, que además provocó un incendio en la Terminal 4. También fueron afectados el Aeropuerto Rey Fahd de Dammam y dos instalaciones petroleras de Aramco. La Autoridad General de Aviación Civil suspendió las operaciones hasta el próximo sábado.
Dato clave: Arabia Saudita invirtió US$15.000 millones en siete baterías THAAD aprobadas por EE.UU. en 2017, con entregas iniciadas en 2025, pero ahora enfrenta escasez de interceptores.
Los hutíes justificaron sus acciones acusando a Riad de haber realizado más de 2.000 bombardeos aéreos desde septiembre en apoyo a fuerzas gubernamentales en Yemen. Aunque el reino cuenta con sistemas avanzados de defensa —como el Patriot, diseñado para interceptar misiles balísticos en fase terminal, y el THAAD, capaz de operar incluso fuera de la atmósfera—, expertos señalan que la sostenida presión operativa y la posible agotamiento de munición comprometen su eficacia. Según la agencia AP, Riad ha solicitado apoyo internacional a Francia, Reino Unido, Pakistán y Egipto, mientras EE.UU., su aliado principal, también reduce sus reservas por el conflicto con Irán.
Contexto
Este episodio refleja una escalada en la guerra por proyección que libran Irán —que respalda a los hutíes— y Arabia Saudita. La capacidad del grupo yemení para superar barreras tecnológicas pone en evidencia no solo limitaciones técnicas, sino también desafíos logísticos y de inteligencia. Analystas destacan que los misiles balísticos de corto alcance, lanzados en ráfagas y con maniobras evasivas, pueden sobrecargar los sistemas defensivos. Además, la infraestructura aeroportuaria, por su tamaño y complejidad, representa un objetivo difícil de proteger en su totalidad.
¿Qué sigue?
La suspensión temporal del aeropuerto de Riad y las revisiones de seguridad podrían prolongarse mientras Arabia Saudita reforza su red de vigilancia y busca nuevos suministros de munición. El reino también intensificará su cooperación militar con aliados regionales, mientras la comunidad internacional monitorea si estos ataques marcan un nuevo estándar en la guerra híbrida del Medio Oriente.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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