Los hutíes amenazan con una respuesta “rápida y dolorosa” ante una posible intervención estadounidense en Yemen, tras intensificar ataques con misiles contra Riad, incluido un nuevo ataque que dejó un fallecido y obligó al cierre del aeropuerto capitalino.
El lunes, la capital saudita sufrió nuevas explosiones tras la interceptación de un misil balístico por parte de los defensores saudíes, lo que generó alertas masivas a la población mediante mensajes en móviles. El aeropuerto internacional de Riad permanecerá cerrado al menos hasta el jueves, tras un ataque del fin de semana reivindicado por los hutíes que causó 13 muertes y más de 300 heridos. Arabia Saudita confirmó que ha sido “puesta a prueba” en su resiliencia, mientras Estados Unidos restringe los movimientos de su personal diplomático y advierte a sus ciudadanos sobre la necesidad de máxima precaución al viajar por avión.
Dato clave: El cierre del aeropuerto de Riad afecta directamente a eventos económicos internacionales en curso, y ya ha motivado la suspensión de vuelos por parte de las aerolíneas nacionales de Bahréin y Emiratos Árabes Unidos.
Los combates entre los hutíes —movimiento chiita proiraní que controla gran parte del norte de Yemen— y las fuerzas leales al gobierno yemení, apoyadas por una coalición liderada por Arabia Saudita, se reanudaron en julio y se agravaron desde septiembre. Este último episodio marca la escalada más grave en la última década, con una serie de ataques coordinados contra infraestructura crítica saudí, especialmente en el aeropuerto de la capital. El portavoz hutí Yahya Saree advirtió que una intervención directa de EE.UU. desencadenaría una respuesta “dolorosa”, y advirtió a trabajadores de aeropuertos y yacimientos petroleros que se mantengan alejados de dichas instalaciones.
Contexto
La ofensiva hutí se enmarca en su apoyo a la causa palestina, aunque su conflicto con Arabia Saudita tiene raíces más profundas: data de más de una década y se intensificó con la guerra civil yemení iniciada en 2014. Riad acusa a Teherán de proveerle armamento avanzado, lo que eleva el riesgo de una confrontación regional más amplia. La embajada de EE.UU. reportó la detención de ciudadanos estadounidenses por tomar fotos de los acontecimientos recientes, lo que refleja la tensión creciente y la restrictiva política de información del reino. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de que la coalición saudí, con apoyo logístico occidental, decida una respuesta militar directa contra los hutíes.
¿Qué sigue?
Se espera que Arabia Saudita anuncie una respuesta militar o diplomática en los próximos días, mientras la comunidad internacional busca evitar una escalada. La continuación de los ataques hutíes y la posible intervención estadounidense podrían transformar este conflicto en un nuevo epicentro de inestabilidad en el Golfo Pérsico, con implicaciones globales en seguridad y precios energéticos.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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