Seleccione su idioma

Ruta de Exportación Ilegal1EE.UU.2Singapur3Malasia4ChinaGPU bloqueadas → Transbordo oculto

Greg Lui, empresario estadounidense de 38 años, fue arrestado por intentar exportar ilegalmente servidores con GPU de Nvidia valuedos en más de 300 millones de dólares a China, eludiendo controles de seguridad nacional.

El dueño de Earthmade Computer Inc., con sede en el condado de Los Ángeles, fue detenido el 1 de enero tras una operación coordinada por el FBI y el Departamento de Comercio. Según la Fiscalía del Distrito Central de California, Lui —también conocido como Yiu Kong Lui— enfrenta cargos de conspiración para violar leyes federales, contrabando externo y lavado de activos. Entre 2023 y 2024, su empresa habría enviado equipos a Singapur y Malasia desde donde fueron reenviados a China, usando documentación falsa y redes de transporte malasias, recibiendo más de 176 millones de dólares en pagos.

Dato clave: Los servidores contenían unidades gráficas de Nvidia sujetas a estrictos controles de exportación, y su destino final era China, país bajo sanciones tecnológicas por riesgos a la seguridad estadounidense.

El caso se enmarca en la intensa competencia tecnológica entre EE.UU. y China, especialmente tras la promulgación de la Ley de Innovación y Competencia en Semiconductores, firmada por Trump en 2018 y ampliada por Biden. Esta normativa restringe el acceso de Beijing a chips avanzados y equipos críticos para inteligencia artificial, con el objetivo de evitar su uso en aplicaciones militares. La acusación detalla que Lui engañó a fabricantes locales, asegurando destinos inocuos, mientras ocultaba el verdadero destino final mediante esquemas de transbordo complejos y servidores ficticios para burlar inspecciones.

Contexto

La justicia estadounidense ha intensificado sus acciones contra la evasión de controles a la exportación, especialmente tras la creciente preocupación por la capacidad de China para desarrollar IA de alto rendimiento con fines estratégicos. John Eisenberg, fiscal adjunto de Seguridad Nacional, destacó que los equipos podrían haber sido empleados por Beijing para impulsar sus propios sistemas de IA y sus aplicaciones militares. Bill Essayli, primer fiscal adjunto, subrayó que “procesaremos con firmeza a quienes pongan en riesgo nuestra seguridad nacional por lucro”, en un mensaje claro de tolerancia cero frente a la evasión tecnológica.

¿Qué sigue?

Lui se declaró inocente ante el tribunal el 2 de enero y podría enfrentar hasta 50 años de cárcel si es condenado. El caso servirá como precedente para futuras investigaciones contra redes de contrabando de tecnología crítica. Mientras, el gobierno de EE.UU. continúa reforzando sus mecanismos de vigilancia en cadenas globales de suministro, especialmente en sectores estratégicos como IA y semiconductores.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.