Rusia advirtió que usaría armas nucleares si la OTAN bloquea Kaliningrado, su enclave en el Báltico, tras enviar un documento informal a la Alianza y tras ejercicios militares de la OTAN en la región.
El Kremlin envió a la OTAN un non-paper en el que advirtió que respondería con “todo el arsenal” a cualquier intento de aislar el territorio ruso en el mar Báltico, ubicado entre Polonia y Lituania. El 19 de junio, durante el ejercicio BALTOPS 2026, participaron 6.000 militares de 15 países, lo que Moscú considera una prueba de intenciones hostiles. El miércoles, la Alianza confirmó haber recibido el documento y rechazó las acusaciones, calificando la retórica nuclear rusa como “irresponsable”.
Dato clave: Putin afirmó que cualquier ataque directo a Kaliningrado o a cualquier territorio ruso desencadenaría “inevitable e inmediatamente” el uso de todo el armamento a su alcance.
La tensión se intensifica en un contexto de creciente presencia militar de la OTAN en el flanco oriental, con ejercicios anuales en países bálticos y vecinos de Rusia. Moscú justifica su postura aludiendo a declaraciones de funcionarios polacos y otros países europeos sobre Kaliningrado, que considera provocadoras. La doctrina rusa de disuasión nuclear contempla el uso preventivo de armas atómicas ante amenazas existenciales, y este año ha reforzado su discurso con declaraciones de altos mandos sobre capacidades de primer golpe.
Contexto
La OTAN reiteró su carácter defensivo y negó que sus maniobras busquen aislar Kaliningrado. La portavoz Allison Hart condenó la retórica nuclear, mientras el secretario general Mark Rutte advirtió que, aunque no hay una ofensiva inminente, Rusia probablemente intensificará sus operaciones híbridas. Putin, por su parte, matizó que los diplomáticos no habrían mencionado explícitamente armas nucleares, pero defendió la advertencia como respuesta legítima a una escalada percibida por el Kremlin.
¿Qué sigue?
Se esperan reuniones de cancilleres de la OTAN para abordar la situación, mientras Moscú continúa su campaña de presión diplomática. La comunidad internacional observa con alerta si Rusia transformará sus amenazas en acciones concretas, especialmente tras el despliegue de sistemas nucleares tácticos en Kaliningrado en años recientes. La diplomacia sigue siendo el único freno, pero la confianza mutua se desvanece rápidamente.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
Español
English (United Kingdom)