La fragilidad de la red de agua potable en Chosica, revelada tras la rotura de tuberías durante obras de drenaje, exige una intervención urgente del Concejo Municipal y la gestión oportuna de reposición.
En 1926, durante la ejecución de obras de canalización y desagüe en Chosica, se descubrió que la tubería de agua potable que abastece a la población se encuentra en deplorables condiciones de conservación. La infraestructura, revestida de cemento, evidencia una obvia degradación, lo que pone en riesgo la continuidad del servicio y la calidad del agua. La intervención requiere la coordinación activa del Concejo Municipal, que debe priorizar su reposición aprovechando la disponibilidad de operarios calificados de The Foundation Company.
Dato clave: La tubería de agua potable en Chosica, revestida de cemento, presenta un estado de conservación crítico tras más de un siglo de uso sin renovación significativa.
Este hallazgo no es un hecho aislado, sino el resultado de décadas de neglecto en la modernización de la infraestructura hídrica local. La rotura de calles y avenidas durante las obras de drenaje ha permitido inspeccionar directamente el estado del sistema, confirmando sospechas que desde hace años circulan entre técnicos y vecinos. La urgencia se agrava por la intensa circulación de vehículos pesados, que ha deteriorado severamente las calzadas, generando un “terral” que dificulta la movilidad y agrava los problemas de drenaje pluvial. La falta de una política integral de mantenimiento preventivo ha convertido este problema en una emergencia estructural.
Contexto
Análisis: La situación en Chosica refleja una problemática más amplia en pequeñas ciudades del interior peruano, donde la infraestructura básica se ha mantenido sin actualizaciones durante décadas. El Concejo Municipal debe asumir su responsabilidad no solo como fiscalizador, sino como gestor activo, especialmente considerando que la empresa encargada de las obras ya ha demostrado capacidad técnica. La situación también pone en evidencia la necesidad de integrar proyectos de agua, desagüe y pavimentación en una sola estrategia de desarrollo urbano, evitando intervenciones fragmentadas que generen costos adicionales y malestar ciudadano.
¿Qué sigue?
El Concejo Municipal debe convocar una sesión extraordinaria para aprobar un plan de emergencia de reposición de la red hídrica, priorizando sectores críticos. Paralelamente, se debe coordinar con la municipalidad distrital y The Foundation Company para ejecutar en conjunto las obras de pavimentación y saneamiento, optimizando recursos y tiempos. Sin una acción inmediata, el deterioro se agravará, afectando no solo el acceso al agua, sino también la salud pública y la seguridad vial.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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