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Rutas estratégicas del Cusco CuscoLa ConvenciónMataraniMarconaTúnel La Verónica: conexión Andes-Amazonía

A 20 años del inicio de operaciones de Camisea, Cusco recibe S/ 27 mil millones por canon pero aún carece de infraestructura transformadora para convertir esa renta en desarrollo productivo sostenible.

Desde 2004, cuando comenzó a operar el yacimiento de gas natural de Camisea, la región del Cusco ha percibido aproximadamente S/ 27 mil millones en canon y sobrecanon, equivalente a más de US$ 7 mil millones. A pesar de esta ingente entrada de recursos, la región sigue sin contar con una red de gasoductos que garantice el abastecimiento estable a hogares e industrias, y sin obras de infraestructura clave que hayan elevado su productividad y competitividad de manera duradera.

Dato clave: El MTC estima una inversión de S/ 1350 millones para el Túnel La Verónica, una obra estratégica que reduciría significativamente los costos logísticos entre La Convención y la capital regional.

El debate actual supera la mera demanda de gas en los hogares: se trata de repensar cómo usar la renta extraordinaria generada por los hidrocarburos. Si bien se ejecutaron cientos de proyectos, pocos lograron consolidar una transformación estructural. En contraste, otras regiones como las del norte ya operan con gas virtual para atender a cientos de miles de usuarios mientras avanzan en sus gasoductos. Cusco necesita una estrategia dual: gas virtual en el corto plazo y un gasoducto regional en el mediano, además de inversiones productivas que anticipen el declive de Camisea.

Contexto

La paradoja cusqueña radica en su riqueza fiscal versus su pobreza en capital productivo. Sin infraestructura que reduzca costos logísticos —como los corredores hacia Matarani y Marcona—, los productos regionales pierden competitividad en los mercados nacionales e internacionales. El Túnel La Verónica, con casi 15 kilómetros bajo el nevado, representa una oportunidad única para conectar eficientemente los valles de cacao, café y fruta con el resto del país. Actualmente, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones desarrolla su estudio de preinversión, pero falta compromiso político para asegurar su financiamiento y continuidad intergubernamental.

¿Qué sigue?

La próxima gestión regional debe priorizar la consolidación del Túnel La Verónica: financiarlo, contratarlo y ponerlo en ejecución con garantías de continuidad. Un fideicomiso público-privado podría asegurar su viabilidad más allá de los ciclos políticos. Lo urgente no es inaugurar la obra, sino dejarla construida en su esencia institucional y financiera. Porque cuando el gas se agote, lo que permanecerá no será el dinero recibido, sino los activos que hoy decidamos construir.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.