Seleccione su idioma

Ruta del Mentoring Universitario1Identificación de retos2Escucha activa3Redefinición de metas4Potenciación de habilidades5Construcción de marca personal5 etapas clave para la adaptación estudiantil

El programa de mentoring del Pronabec mejora significativamente la adaptación universitaria de los becarios, con un 95% de satisfacción en su impacto académico y personal.

Según una experiencia práctica en la Pontificia Universidad Católica del Perú, el acompañamiento individualizado mediante mentoring redujo los factores de deserción estudiantil, como la falta de metas claras y la brecha entre la educación secundaria y los requerimientos universitarios. En la cohorte atendida, más de la mitad de los estudiantes universitarios en el país abandona sus estudios antes de tiempo, según estudios recientes.

Dato clave: Más del 95% de los becarios del Pronabec evaluados consideraron que el mentoring tuvo un impacto positivo en su adaptación, desempeño académico y desarrollo personal.

El mentoring actúa como una estrategia de apoyo estructurado que combina escucha activa, reflexión guiada y redefinición de objetivos. En este caso, la mentora identificó retos individuales desde las primeras sesiones y fomentó la construcción de marca personal, el fortalecimiento de habilidades y la motivación intrínseca. Esta metodología no solo mejora la permanencia estudiantil, sino que también promueve una transición más sólida hacia la vida universitaria.

Contexto

La deserción universitaria en el Perú sigue siendo un desafío estructural, con tasas que superan el 50% en algunos casos, según datos nacionales. Las causas principales incluyen la falta de orientación vocacional, limitaciones en la formación pedagógica de los nuevos entornos académicos y la ausencia de redes de apoyo. Instituciones educativas están incorporando progresivamente programas de mentoring como respuesta estratégica, reconociendo su potencial para complementar la enseñanza tradicional con acompañamiento humano y personalizado.

¿Qué sigue?

La expansión de modelos de mentoring escalables —especialmente en programas estudiantiles públicos— representa una oportunidad clave para mejorar la retención universitaria. Se prevé que, con mayor inversión en capacitación docente y diseño curricular inclusivo, estas iniciativas puedan replicarse en otras regiones del país. Como reflexión final, el mentoring no solo guía, sino que humaniza la educación superior, recordando que el aprendizaje es, ante todo, un proceso colectivo.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.