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Reestructura Penitenciaria2 nuevos directores designados

El INPE reestructura la dirección del penal de Ancón I y la Oficina Regional Lima, designando a Tomás Yllaconza y Jhon Ramírez como nuevos jefes, respectivamente.

Mediante la Resolución Presidencial N.° 646-2024-PE/P, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) nombró a Tomás Máximo Yllaconza Palacios como nuevo director del Establecimiento Penitenciario de Ancón I, sustituyendo al subdirector en el cargo. Asimismo, se dispuso la rotación y evaluación del personal de seguridad del centro penitenciario, además de la designación de Jhon Elías Ramírez Vega como nuevo director de la Oficina Regional Lima del INPE.

Dato clave: Yllaconza cuenta con 29 años de experiencia en el sistema penitenciario, desde 1997, y Ramírez Vega aporta más de 28 años en seguridad, con formación en el ámbito nacional e internacional.

Yllaconza, abogado y magíster en Derecho Penal y Procesal Penal, ha desempeñado funciones clave como director del penal de Pucallpa, jefe de Asesoría Jurídica en oficinas regionales y director de Tratamiento Penitenciario. Ramírez Vega, oficial retirado de la Marina de Guerra, aporta una sólida trayectoria en gestión de seguridad. Estas medidas responden a la necesidad de reforzar los controles internos, minimizar vulnerabilidades y evitar vínculos indebidos que amenacen la estabilidad de los centros penitenciarios. El INPE enfatizó que estas acciones forman parte de un plan estratégico más amplio para impedir que los recintos sean usados para coordinar actividades ilícitas.

Contexto

Análisis: La reestructuración se enmarca en una serie de intervenciones recientes del INPE tras denuncias sobre infiltración criminal y fallas en los controles de seguridad. En los últimos meses, varios establecimientos penitenciarios han sido sometidos a auditorías intensivas, especialmente tras incidentes que evidenciaron debilidades en la cadena de mando. La rotación de personal y la evaluación de seguridad buscan restaurar la confianza institucional y garantizar la integridad operativa, un desafío crítico en un sistema penitenciario con altos índices de hacinamiento y presencia de redes delictivas.

¿Qué sigue?

El INPE indicó que continuará implementando cambios en la conducción y en el personal de seguridad en otros establecimientos, con énfasis en la capacitación continua y la digitalización de procesos. Se prevé una revisión periódica de los protocolos de control interno y una mayor coordinación con fuerzas del orden para prevenir incidentes. Estas acciones buscan consolidar un modelo penitenciario más eficaz, transparente y alineado con los estándares internacionales de derechos humanos.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.