Un fuerte enfrentamiento verbal entre el senador Iber Maraví y el ministro César Astudillo suspendió la sesión de la Comisión de Constitución del Senado el miércoles, tras una tensa discusión que escaló a puntos cercanos.
El incidente ocurrió el miércoles a las 11:27 a.m., durante la exposición del ministro del Interior ante la comisión encargada de analizar las facultades excluidas del dictamen de reforma policial aprobado por la Cámara de Diputados. Tras la crítica de la senadora Ruth Luque, Maraví interrumpió con tono desafiante, apuntando hacia Astudillo y preguntando “¿Quién es él?”. La tensión aumentó cuando el ministro elevó la voz y ambos se enfrentaron cara a cara, mientras senadoras como Patricia Iturregui y Lourdes Alcorta intentaron separarlos. El presidente de la comisión, Carlos Mesía, suspendió la sesión y luego intentó mediar durante el receso, sin lograr calmar de inmediato a los involucrados.
Dato clave: El conflicto derivó en una propuesta formal del senador Alejandro Muñante ante la Comisión de Ética por “abuso y prepotencia inaceptable” durante una exposición institucional.
El episodio se inserta en un contexto de creciente tensión entre el oficialismo parlamentario y el gobierno de la presidenta Keiko Fujimori, especialmente en temas relacionados con la seguridad ciudadana y la reforma policial. Maraví, líder de Juntos por el Perú, ha sido crítico reiterado de las políticas del Ministerio del Interior, mientras Astudillo ha enfrentado presiones por la gestión en temas de orden interno. La intervención de Francisco Calisto —quien ofreció resolver el conflicto “afuera”— y la ausencia momentánea del ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, evidenciaron la gravedad del desacuerdo.
Contexto
Análisis: La confrontación no solo refleja el desgaste en las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo, sino también la polarización interna del propio Congreso. Tras el incidente, Fujimori expresó públicamente su apoyo a Astudillo usando una metáfora sobre los “perros que ladran”, lo que generó nuevas críticas por su estilo de comunicación. Mientras tanto, sectores opositores han exigido responsabilidades éticas, y la Comisión de Ética podría iniciar un proceso que, de prosperar, afectaría la imagen institucional de Maraví y su bancada. La falta de consenso en temas clave como la reforma policial evidencia la dificultad para avanzar en acuerdos mínimos en un Congreso fragmentado.
¿Qué sigue?
La Comisión de Ética evaluará en los próximos días la denuncia presentada por Muñante, lo que podría derivar en sanciones o llamados de atención formales. Mientras tanto, la sesión extraordinaria programada para tratar la reforma policial se pospuso, retrasando un tema prioritario para el gobierno. La tensión persiste y podría afectar la agenda legislativa en temas sensibles, especialmente en un año electoral donde la seguridad ciudadana será un eje central del debate público.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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