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IA para el Clima1Predicciónmeteorológica2Optimizaciónenergética3Alerta temprana4Reducción deemisionesCiclo virtuoso: datos → inteligencia → acción climática

A pesar del creciente consumo energético de los centros de datos, la IA demuestra su potencial para mitigar el cambio climático, especialmente en meteorología, redes eléctricas y energías renovables.

En la COP31, celebrada del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía, se promoverá una “IA responsable con el clima”, destacando que, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), su aplicación estratégica podría generar ahorros energéticos de hasta 13,5 exajulios para 2035 —equivalentes al consumo anual de Indonesia— y mejorar la eficiencia en sectores clave como el transporte, la industria y la construcción.

Dato clave: La IA permite reducir hasta siete días el tiempo de anticipación en alertas de crecidas fluviales, como demuestra Google en más de 150 países.

Si bien el auge de los grandes modelos de lenguaje ha incrementado la demanda energética y las emisiones del sector tecnológico, expertos como Siddharth Singh, de la AIE, subrayan que la IA también ofrece soluciones con menor huella: desde la optimización de redes eléctricas hasta la predicción precisa de generación solar y eólica. Por ejemplo, ayuda a evitar paradas innecesarias de parques eólicos y paneles solares al anticipar la capacidad de absorción de la red, y permite programar dispositivos domésticos o flotas eléctricas en momentos de máxima disponibilidad de energía limpia, como hace WattTime.

Contexto

Análisis: La conversación pública sobre la sostenibilidad de la IA ha estado sesgada hacia su impacto negativo, eclipsando sus aplicaciones positivas en la lucha climática. Sin embargo, organismos como el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) reconocen que la IA ha revolucionado la predicción meteorológica, ofreciendo pronósticos más rápidos, precisos y económicos. En conjunto, estas herramientas no reemplazan los métodos tradicionales, sino que los potencian, ofreciendo “superpoderes” para la toma de decisiones climáticas.

¿Qué sigue?

La implementación escalada de IA responsable exigirá marcos regulatorios que equilibren innovación y sostenibilidad. La COP31 servirá como plataforma para definir buenas prácticas, mientras organizaciones y gobiernos avanzan en proyectos piloto que vinculen IA, energías renovables y resiliencia climática. El desafío no es frenar el avance tecnológico, sino orientarlo hacia objetivos climáticos concretos.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.