El puerto de Chancay, liderado por Cosco con el 60% de participación, avanza como hub logístico del norte, generando oportunidades y tensiones geopolíticas con el interés estadounidense en contrarrestar su influencia.
Construido bajo la gestión de Cosco Shipping Ports Limited, el puerto de Chancay, ubicado en Huaura, busca reconfigurar los flujos logísticos peruanos, especialmente para productos agroexportables como espárragos y frutas, que podrían salir directamente desde esta infraestructura. Durante el Encuentro Asegurador Internacional 2026, organizado por Apecose, Erika Schoch, consultora estratégica marítima para América Latina y el Caribe en Gallagher Re, destacó que el proyecto ha trascendido lo comercial para convertirse en un asunto de política internacional, con Estados Unidos explorando inversiones en Perú como contrapeso estratégico.
Dato clave: El 60% de la participación accionaria del puerto de Chancay corresponde a Cosco Shipping Ports Limited, empresa estatal china.
El desarrollo del puerto se enmarca en una ambiciosa estrategia regional para posicionar al norte del país como eje logístico, reduciendo la dependencia del puerto del Callao. No obstante, su crecimiento ha generado preocupaciones en círculos de seguridad energética y comercial occidental, lo que ha activado un interés creciente de inversionistas estadounidenses en proyectos alternativos en el Perú. Desde el sector asegurador, se evalúan riesgos específicos —como el impacto de tsunamis en la zona—, así como los cambios operativos que implicaría trasladar exportaciones desde el Callao hacia Chancay, lo que exigiría revisar pólizas, rutas de transporte y coberturas logísticas.
Contexto
Análisis: La proyección geopolítica del puerto de Chancay ha generado un debate en Washington sobre la dependencia de infraestructura china en América Latina. Autoridades norteamericanas han expresado abiertamente su preocupación por la expansión de Cosco en la región, lo que ha impulsado iniciativas de financiamiento y asociaciones públicas-privadas alternativas. En el sector asegurador, la incertidumbre sobre la operatividad del puerto —desde la cobertura técnica hasta la viabilidad de rutas— obliga a las empresas a repensar sus estrategias de gestión de riesgos. Además, los exportadores agroindustriales ven en Chancay una alternativa para acortar tiempos de envío a mercados asiáticos, aunque still enfrentan desafíos en conectividad terrestre y estandarización de procesos aduaneros.
¿Qué sigue?
Se prevé que en los próximos 12 a 18 meses se concrete la fase inicial de operaciones con volumen comercial significativo, lo que permitirá validar la viabilidad logística del proyecto. Paralelamente, el gobierno peruano intensificará negociaciones con inversionistas norteamericanos para equilibrar la presencia china sin postergar el desarrollo del puerto. El sector asegurador espera que los primeros estudios de riesgo geofísico y operativo estén listos para mediados de 2027, momento en que se definirán los marcos de cobertura específicos para este nuevo hub.
📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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