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Ruta del USS Abraham Lincoln San DiegoGolfo PérsicoEstación Aérea Naval North Island286 días en alta mar | 10 meses de despliegue

El portaaviones USS Abraham Lincoln regresa a San Diego tras 10 meses de despliegue en Oriente Medio, el segundo más largo desde la Guerra de Vietnam.

La nave de la clase Nimitz, que zarpó de San Diego en noviembre y arribará este jueves a la Estación Aérea Naval de North Island alrededor del mediodía, completó 286 días seguidos en alta mar sin escalar puertos, con cerca de 5.000 marines y marineros a bordo. Durante su misión, apoyó operaciones militares estadounidenses en el Golfo Pérsico, incluida la Operación Epic Fury, lanzada tras el ataque de Irán a Israel el 28 de febrero.

Dato clave: El despliegue del Lincoln sumó más de 300 días consecutivos en el extranjero, convirtiéndolo en el segundo más prolongado para un portaaviones estadounidense desde la Guerra de Vietnam.

El despliegue se produjo en un contexto de intensas tensiones entre EE.UU. e Irán, tras el ascenso al poder del gobierno de Donald Trump y los ataques recurrentes a buques mercantes en el Golfo. Durante la guerra iniciada el 28 de febrero, el Lincoln llevó a cabo misiones de patrulla, bloqueo y apoyo aéreo, según el Pentágono. Aunque el secretario de la Marina, Hung Cao, reconoció la presencia de “un pequeño número de casos de problemas de salud mental”, no se registraron muertes durante la misión.

Contexto

La llegada del portaaviones coincide con una polémica declarada por Trump, quien afirmó que Irán podría “destruir” ciudades como Los Ángeles y San Diego como “pequeño precio a pagar”, generando críticas incluso entre republicanos locales. El alcalde de San Diego, Todd Gloria, exigió públicamente una disculpa, mientras el secretario de Defensa, Pete Hegseth, planea visitar a la tripulación a bordo del buque. Este episodio resalta la sensibilidad política y estratégica de la base naval de North Island, una de las más importantes del país.

¿Qué sigue?

Tras su arribo, la tripulación del Lincoln iniciará un período de descanso y reagrupamiento, mientras el Pentágono evalúa el despliegue de futuras fuerzas en la región ante la persistencia de tensiones con Irán. La experiencia acumulada durante este despliegue histórico servirá como base para redefinir protocolos de salud mental y logística en misiones prolongadas en zonas de alto riesgo.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.