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Reelección vs CumplimientoReelección abiertaCumplimientoestrictoEquilibrio entre norma y práctica

La prohibición de reelección municipal se ve socavada por estrategias legales que permiten a exalcaldes acceder nuevamente al cargo tras postular como regidores, generando un vacío de facto que exige una reforma clara.

En las elecciones regionales y municipales de 2026, más de 130 alcaldes elegidos en 2022 postularon como primeros regidores, buscando asumir la alcaldía si su lista gana y el titular renuncia. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) autorizó sus candidaturas en múltiples casos, legitima la práctica y abre la puerta a una nueva ronda de elusión en 2026. Figuras como Rafael López Aliaga han adoptado esta estrategia para sortear la norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata.

Dato clave: Más de 130 alcaldes elegidos en 2022 postularon como primeros regidores en 2026, según análisis de Fernando Tuesta.

Esta dinámica no responde a un vacío legal, sino a una interpretación flexible del JNE que debilita el cumplimiento normativo. La prohibición de reelección, establecida en la Constitución, pierde fuerza cuando los actores políticos la evaden mediante maniobras estructuradas dentro del marco electoral. Investigaciones del Consorcio de Investigación Económica y Social, citadas por José Luis Incio y Paula Muñoz, señalan que esta restricción ha incrementado los riesgos de corrupción subnacional al incentivar decisiones de corto plazo y prácticas de captura local.

Contexto

La situación ha generado un debate institucional creciente: mientras algunos abogan por una reforma constitucional que regule abiertamente la reelección por un nuevo período, otros insisten en la necesidad de hacer respetar la norma vigente. Analistas como Ana Neyra advierten que, cuando las reglas se perciben como sugerencias, pierden su función de guía ética y legal. El problema no es la ausencia de leyes, sino la falta de voluntad para aplicarlas con rigurosidad.

¿Qué sigue?

El JNE enfrentará presiones para uniformar su criterio en futuras elecciones, mientras el Congreso evaluará propuestas de reforma. Lo urgente es definir si se pretende fortalecer la prohibición con sanciones efectivas o si se optará por una regulación abierta que incluya límites claros. Cualquiera sea la vía, se requiere consenso político y mayor transparencia en la aplicación de las normas electorales.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.