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Riesgo de inundaciones por El Niño Distritos en riesgoPoblación afectadaProbabilidad (62%)Fuente: Cenepred y Enfen 2024

Un fuerte fenómeno de El Niño se acerca con probabilidad del 62% de ser extraordinario, poniendo en riesgo a 7,9 millones de peruanos. Chile, con sistemas más robustos, sufrió graves daños, advirtiendo al Perú sobre su vulnerabilidad.

Este jueves, una tormenta intensa en la precordillera chilena provocó aluviones en Las Condes, arrastrando decenas de vehículos y un bus, afectando clínicas y viviendas, con seis heridos y el decretatorio de zona de catástrofe por el presidente José Antonio Kast. La alcaldesa Catalina San Martín señaló que, pese a un invierno ya lluvioso y la previsión de un El Niño fuerte —posiblemente el más intenso en 50 años según la ONU—, la respuesta institucional fue insuficiente para evitar los daños.

Dato clave: El Enfen estima una probabilidad del 62% de que el fenómeno sea de magnitud extraordinaria, mientras el Cenepred alerta sobre riesgo muy alto de inundaciones en 209 distritos donde viven más de 7,9 millones de peruanos.

El episodio chileno sirve de advertencia para el Perú, cuya preparación es aún insuficiente. Se observan señales claras: el río Tumbes superó tres veces su caudal habitual y Piura y Tumbes registraron lluvias récord para setiembre. El Senamhi pronostica precipitaciones aún más intensas desde noviembre, y Credicorp Capital estima un impacto económico de S/16.000 millones entre 2026 y 2027.

Contexto

Análisis: La experiencia chilena demuestra que incluso con infraestructura y gestión avanzadas, los eventos extremos superan los límites de preparación. En el Perú, la debilidad institucional, la falta de mantenimiento de cauces, la ocupación inadecuada de zonas de riesgo y la lentitud en obras preventivas agravan la situación. Las autoridades regionales salientes deben culminar planes de contingencia, mientras las nuevas autoridades deben integrarse desde ya a la estrategia nacional. El sector privado ha mostrado disposición para colaborar, pero su participación no debe diluir la responsabilidad estatal.

¿Qué sigue?

Quedan pocas semanas antes de la temporada lluviosa. El Gobierno Central debe priorizar la limpieza de quebradas, la reubicación de familias en zonas críticas y el abastecimiento de servicios esenciales. Una transición coordinada entre gobiernos regionales y el Ejecutivo será clave para evitar vacíos de gestión. Solo una acción temprana, articulada y con recursos adecuados permitirá mitigar los impactos y no repetir las crisis pasadas.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.