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Del genérico a la confianza1Principio activo2Bioequivalencia3AprobaciónSUSALUD4Uso racionalCiclo de garantía de calidad

La desconfianza hacia los medicamentos genéricos en el Perú se debe al desconocimiento sobre la bioequivalencia y los rigurosos controles regulatorios que garantizan su calidad y eficacia.

Según el Decreto Supremo 024-2018-SA, los medicamentos multifuentes que demuestran equivalencia terapéutica con un producto de referencia pueden ser declarados intercambiables por el Organismo Supervisor de Inversión en Energía y Minería (OSINERGMIN). A pesar de esto, persiste una percepción errónea entre la población que limita su uso, pese a que ambos tipos —genéricos y de marca— contienen el mismo principio activo y producen efectos terapéuticos idénticos.

Dato clave: Los genéricos aprobados por la autoridad sanitaria son bioequivalentes a los medicamentos de referencia, lo que significa que se absorben en el organismo a velocidades y cantidades similares, garantizando la misma eficacia y seguridad.

Esta desconfianza radica en la falta de información sobre los procesos científicos y regulatorios que respaldan la calidad de los genéricos. En el Perú, la Superintendencia Nacional de Salud (SUSALUD) supervisa la aprobación y vigilancia de estos productos, exigiendo estudios de bioequivalencia rigurosos antes de su comercialización. Sin embargo, la desinformación alimenta mitos sobre su supuesta inferioridad, lo que obstaculiza el acceso a tratamientos más económicos, especialmente en sectores de bajos recursos.

Contexto

El sistema de salud peruano enfrenta presiones por el alto costo de los medicamentos, donde los genéricos representan una alternativa viable para optimizar recursos. Según datos del Ministerio de Salud, los medicamentos de marca pueden costar hasta 300% más que sus equivalentes genéricos, sin diferencias clínicas significativas. A pesar de los avances normativos, la percepción negativa persiste entre pacientes y hasta algunos profesionales de la salud, lo que reduce su prescripción y uso. Esto impacta directamente en la sostenibilidad del sistema, especialmente en programas como el FONEMI y el Seguro Integral de Salud (SIS), donde el ahorro en medicamentos permite ampliar la cobertura terapéutica.

¿Qué sigue?

Es urgente implementar campañas de educación sanitaria lideradas por químicos farmacéuticos y otros profesionales de la salud, basadas en evidencia científica y divulgadas en canales accesibles. Fortalecer la confianza en los genéricos no solo promueve el uso racional de medicamentos, sino que contribuye a una atención más equitativa. Si se supera esta brecha de conocimiento, el Perú podrá aprovechar al máximo sus recursos en salud y avanzar hacia una cobertura terapéutica más inclusiva.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.