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Reubicación agrícola frente al Niño Costa (origen)ArequipaHuaura120 ha trasladadas | Riego por goteo

FairFruit traslada 120 ha de cultivos de arveja china y dulce a Arequipa y Huaura para mitigar riesgos climáticos y reforzar su resiliencia hídrica.

La agroexportadora belga, con operaciones en Perú a través de su filial local, reubicó 120 hectáreas de cultivo de arveja china y arveja dulce desde la costa hacia Arequipa y la sierra de Huaura, implementando riego por goteo para garantizar el abastecimiento de agua independientemente de las precipitaciones. Esta decisión responde al potencial impacto del Fenómeno de El Niño, cuya fase más intensa se proyecta entre septiembre de 2026 y enero de 2027, según proyecciones climáticas.

Dato clave: En 2025, el 56% de la superficie cultivada por FairFruit en Perú ya contaba con sistemas de riego eficiente (goteo o aspersión), lo que permitió ahorrar cerca de 300.000 m³ de agua frente al riego por inundación.

La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de diversificación geográfica y adaptación al cambio climático. La empresa opera actualmente en entre siete y ocho regiones, desde la costa hasta los Andes, y financia anticipadamente la siembra de sus productores con aportes superiores a 2.200 euros por hectárea, cubriendo más de 700 ha en el país. Además, ha incorporado monitoreo climático semanal y utiliza reportes especializados sobre El Niño para ajustar sus decisiones agrícolas con hasta dos semanas de anticipación.

Contexto

Análisis: La presión sobre los recursos hídricos en el agro peruano se ha intensificado en los últimos años, especialmente tras eventos climáticos extremos como El Niño Costero de 2017. Frente a este escenario, empresas como FairFruit están reconfigurando sus cadenas de suministro para reducir su exposición a riesgos climáticos. La iniciativa también responde a la creciente demanda de la Unión Europea, que en 2025 importó el 28,4% de su arveja china y dulce de Perú, convirtiéndolo en su principal proveedor. La adopción de prácticas regenerativas —como la mejora del suelo y la retención de humedad— forma parte de su compromiso hacia 2035 en Perú y Guatemala, reforzando su sostenibilidad a largo plazo.

¿Qué sigue?

La empresa continuará expandiendo sus zonas de cultivo en regiones con menor vulnerabilidad climática y profundizará la adopción de tecnologías de monitoreo y riego eficiente. Paralelamente, avanza en su hoja de ruta hacia la agricultura regenerativa, con el objetivo de fortalecer la resiliencia no solo de sus operaciones, sino también de los pequeños y medianos productores con quienes colabora. Esta transición podría servir de referente para otras empresas agroexportadoras que buscan equilibrar productividad y sostenibilidad en un contexto de mayor inestabilidad climática.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.